Capitulo 3. Ahorra en Salud con HIST

¡!!!Ahorrar en salud!!!,  ¿Es que se puede ahorrar en eso?

Pues la respuesta es un “sí”, rotundo. Nunca te habías parado a pensar en que el ejercicio físico es una de las formas más inteligentes, junto con unos buenos hábitos alimenticios, en ahorrar en salud. Sin dejar de lado la cantidad de dinero que de nuevo volverás a ahorrarte en medicación a lo largo de toda tu vida si tienes una vida más saludable.

Sin duda, el ejercicio físico con cargas puede ayudar a revertir el envejecimiento del músculo esquelético humano.

Te voy a plantear una visualización futura. Imagínate que has llegado a cumplir 80 años de edad. Ahora piensa que no has invertido en la actividad física adecuada durante los pasados años, y que el sedentarismo, o una mala elección en tu actividad física, han sido tus únicas inversiones en este ámbito.

Opción a:

  • He optado por el sedentarismo durante la mayor parte de mi vida.

Has elegido esta opción, y ya tienes 80 años de edad. Vamos a plantearte solo parte de los restos que vas a encontrarte en tu día a día, y que seguramente si hubieras invertido años atrás en el ejercicio adecuado, afrontarías ahora sin sufrir sus consecuencias.

Son las 8 de la mañana, y nos levantamos a desayunar. Pero ¡!upppppsss!!, necesito tiempo para incorporarme y ponerme en pie desde la cama. Mi espalda está acartonada, tengo que ladearme con cuidado y poner los pies en el suelo muy poco a poco. Seguramente con una espalda y zona lumbar más fuerte hubiera podido levantare más ligero y con menos molestias.

Ahora quizás tenga que coger mi bastón, o apoyarme en algún mueble para poder ponerme en pie. Ya lo conseguiste. Ahora el reto es enderezar la espalda, lo más que puedas para poder mirar al frente. Después de unos cuantos minutos ya puedes empezar a caminar arrastrando los pies dentro de tus zapatillas. Zapatillas que te costó ponerlas otro buen ratito. Caminamos hacia el cuarto de baño, a cumplir con nuestras necesidades fisiológicas de primera hora. De nuevo ¡!!!!horror!!!!, la taza el wáter está demasiado baja. Va a resultar un esfuerzo titánico poder alcanzarla, para después de aliviarme, y volver a tener que bajarla. Todo un reto para un ancian@ de 80 años en baja forma física.

Este es solo nuestro pequeño calvario de cada mañana. Pero vamos a seguir hurgando en la herida.

Después de pasar otro buen rato para asearnos, desayunar y vestirnos, todo a cámara súper lenta, puesto que nuestros músculos están en un profundo estado de sarcopenia,  nos proponemos en salir de compras para abastecer nuestra despensa. “Ya sé que estarás pensando en comprar tu cesta de la compra por amazón, pero dudo que te ilusione comprar en la red porque no puedes apenas moverte”.

Caminamos unos metros hacia la tienda más cercana, y después de varias paradas para tomar aire, hacemos nuestra pequeña compra. Unos 5 kilos es lo que va a pesar nuestra bolsa en total. Hemos comprado algo de fruta, verdura, y una botella de agua mineral. ¿Te imaginas de nuevo el calvario que va a suponer cargar con esos 5 kg, que pueden parecer 20, y hacerlo de nuevo hasta nuestra casa?, ¿vuelve a imaginarte subir esos 5 peldaños hasta el rellano de tu domicilio. Esos 5 peldaños son tan duros como subir a un 8º piso.

Pasa el resto del día, y siempre vamos a estar con esa sensación de mochila cargada a las espaldas, porque precisamente nuestro valioso músculo, no ha sido entrenado durante años, y por tanto se ha evaporado en su mayor parte.

Tareas cotidianas del día a día que hoy posiblemente no tengas problemas en realizarlas van a suponer todo un reto el día de mañana si no inviertes de la forma adecuada en tú salud muscular.

Puedes pensar en que conoces gente que no ha hecho nunca ejercicio, y están magníficos a esa edad, y sin duda será cierto. Pero piensa realmente en el porcentaje que suponen del resto de la población de su misma edad. El primer factor determinante con el que pueden estar más sanos y fuertes que el resto de ancianos de su edad viene determinado por su genética.

La genética, que hace que un pequeño porcentaje de la población sean unos privilegiados físicamente. Pero es el mismo porcentaje posiblemente de esas personas que comen lo que quieren y no se engordan, que hacen ejercicio a todas horas de forma indiscriminada y se recuperan con suma facilidad, aquellas que sus rostros son perfectos y sin arrugas pasados los años, esos que conservan su cabello mas allá de los 50….. Es decir personas fuera de lo convencional, personas que son una verdadera minoría, y personas que por desgracia son el ejemplo a seguir por muchos, sin valorar que su genética es verdaderamente privilegiada, y ¡!ojo!!, personas que si hubieran hecho bien las cosas todavía destacarían más sobre el resto de la población.

Pero el contexto real está en otro lado, en lo que viene a ser el trozo más grande del pastel, los que somos “normales” genéticamente. ¡!!Ojo!!!, que no hemos nombrado a los que por desgracia están al otro lado, y posiblemente por su deficiente salud y genética puede que ni hayan llegado a esos 80 años, o que si lo han hecho, estén postrados en una cama, o sentados 12 horas al día en una silla de ruedas, en el mejor de los casos.

Opción b:

  • He optado por hacer “ejercicio saludable”.

Tenemos de nuevo esos 80 años, pero en esta ocasión hemos hecho “bien” nuestros deberes. Hemos dedicado tiempo a realizar actividad física, como inversión para nuestro futuro y tener a día de hoy una buena salud articular, cardiovascular y muscular. ¿De veras que crees que has hecho lo correcto?

Si eres uno de esos practicantes de cross fit, o actividades similares, solo tenemos que irnos a las estadísticas, dónde se sabe que la media de lesionados por cada 100 horas de práctica es de más del 70%, y un 7% de estos mismos pasarán por quirófano para solventar los problemas ocasionados por su “saludable ejercicio”

Pero imagina que no te metes esas palizas, y que eres de los que deciden invertir en salud a través del running. Pues enhorabuena, porque otros estudios revelan que el 60% de los corredores se lesionan una media de 1 vez por año cada 100 horas de práctica.

De momento, para pensar en salud, y llegar a los 80 lo más fuertes posibles, nos tenemos que cruzar con todos estos inconvenientes. ¿Estás seguro que quieres seguir por este camino?, ¿todavía no lo tienes claro?…

Pues imagina que tienes una magnífica genética y que pudiste pasar esos años con los menores achaques posibles, que tienes una masa muscular “adquirida en cross fit, no en running evientemente”, aceptable para afrontar esos últimos años de vida con la calidad suficiente.

Pero, ¿qué ha ocurrido realmente?, ¿de verdad piensas que esos impactos de carrera durante años, que esos alzamientos de barra de forma balística generando brutales picos de fuerza, y que ese exceso de volumen en actividad física, entre otros muchísimos más detalles, no dejan secuelas?

Comunicarte que la mayoría de las lesiones degenerativas en huesos derivadas por ejemplo de la actividad física del running ocurren pasados los 10, 15, o 20 años de su práctica regular. Es decir, te aseguro que con 80 años, los vas a tener sí o sí, y esto no es mí palabra, esto es la realidad que puedes ver en infinidad de deportistas mayores, que aunque contaban con una magnífica genética, el deporte les pasó factura.

Ahora piensa que en el mejor de los casos eres uno de ellos, pero con mayor probabilidad y por estadística serás un ser humano “normal”, como yo, propenso a tener las mismas secuelas que figuran en las estadísticas.

Posiblemente estés pensando en que no eres un deportista de élite, y por eso no llegarás a tener estas dolencias, pero nada más lejos de la realidad, porque el deporte de élite para un súper dotado genéticamente, es lo que para ti supone una rutina y frecuencia de ejercicio “convencional”.

  • ¿Cuál es la solución?

Si quieres que tu hucha de ahorro en salud esté lo más llena posible a tus 80 años, piensa en trabajar tu musculatura de forma eficiente y segura.

Piensa en mantener sanos tus huesos y ofrecerles la tensión necesaria para que se mantengan densos y fuertes durante muchos años, sin necesidad de generarles impactos constantemente.

Piensa en tu salud cardiovascular que va directamente relacionada con tu músculo.

Piensa en un ejercicio que sea sostenible en el tiempo, que puedas realizarlo con 20, 30, 60  años o más, piensa en Hist, como tu fondo de inversión en salud para hoy y para ese futuro.

Piensa en llegar al final de tu aventura en la vida lo más tarde posible, y a su vez lo más fuerte y joven que puedas.

“Muere joven, pero tan tarde como sea posible”  Ashley Montagu